"La grabación del GOLPE de PINOCHET"
por MARIA OLIVIA MONCKEBERG y FERNANDO PAULSEN.

      

 


• Por primera vez, versión periodística sin censura ni maquillaje de grabación original del 11 de septiembre de 1973.
• Bombardeo de La Moneda y la muerte de Allende, según las órdenes y conversaciones textuales de Pinochet, Carvajal, Leigh y otros. Los Altos Mandos estaban en permanente contacto a través de comunicaciones radiales que fueron registradas

 

Esa mañana del martes 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet, Comandante en Jefe del Ejército, se encontraba en su Puesto de Mando ubicado en la Central de Telecomunicaciones de Peñalolén, en el sector oriente de Santiago. El almirante Patricio Carvajal, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, tenía su puesto de Mando en el Ministerio de Defensa, a unos metros de La Moneda. Allí se encontraban también los generales de Ejército Sergio Nuño y Ernesto Baeza y el general de Aviación, Nicanor Díaz Estrada. El Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Leigh, tenía su Puesto de Mando en la Academia de Guerra de la FACH en Las Condes. Muchas de las más importantes decisiones militares y políticas del Golpe Militar fueron tomadas y ejecutadas por estos tres diferentes Puesto de Mando.
Por ello, durante la batalla estuvieron permanentemente en contacto radiotelefónico. Mientras Pinochet y Carvajal podían establecer comunicación directa, las conversaciones entre Leigh y Pinochet debían pasar por el Puesto de Enlace, ubicado en la Escuela Militar, conocido como Puesto 3. Igualmente, las posiciones de Pinochet, Carvajal y Leigh también tenían asignado un número para identificar cada Puesto de Mando en la comunicación. Pinochet era el Puesto 1; Carvajal estaba en el Puesto 5 y Leigh en el Puesto 2.
Este reportaje-histórico reproduce algunas de las comunicaciones entre los distintos Puesto de Mando mientras se está desarrollando el Golpe Militar, comunicaciones que quedaron registradas y que permiten conocer las características más íntimas de los principales generales golpistas durante ese día 11 de septiembre.
Algunos trozos de estos diálogos, especialmente escogidos, han sido anteriormente publicados. Sin embargo, para ello, los diálogos fueron adaptados y maquillados con un tono menos agresivo que el real, cuando no fueron censurados del todo.
La historia grabada que obra en nuestro poder se inicia aproximadamente a las 10 de la mañana del martes 11. Así se deduce al comparar la grabación con el relato que hace el propio general Pinochet en su libro “El día decisivo”. “Después de mantener un enlace radiotelefónico permanente entre el Puesto de Mando del almirante Carvajal y el Puesto de Mando del Comandante en Jefe del Ejército sobre el desplazamiento y la acción de las tropas, llegó por citófono la información de que Allende se había suicidado. Era poco más de las 10,30 horas”, indica Pinochet en su libro. Y a renglón seguido cuenta que “al preguntarle a Carvajal por esta noticia, me respondió: Augusto, lo del suicidio era falso; ahora acabo de hablar con el Edecán Naval, comandante Grez, y me dice que él y los otros dos edecanes se van a retirar de La Moneda y se vienen hacia el Ministerio de Defensa”.
La grabación coincide con ese testimonio. A pesar de tener bastante interferencia, las cintas comienzan con el siguiente diálogo:
-Atención Puesto 1, Puesto 1 de Puesto 5, adelante, cambio.
-Puesto 1, Puesto 1 a Puesto 5, adelante, cambio.
-Patricio necesita hablar con Augusto.
Pinochet: -Augusto escuchando, Augusto escuchando.
Carvajal: -Lo del suicidio era falso. Ahora acabo de hablar con el edecán naval comandante Grez, quien me dice que ellos, los tres edecanes se van a retirar de La Moneda y que vienen hacia el Ministerio de Defensa. Le encargué que instara al jefe de Carabineros que rindiera sus tropas porque iban a ser bombardeados. Así que los carabineros deben salir de La Moneda en estos momentos. El general Brady está informado para que no se les dispare a los militares que evacuen La Moneda.
Pinochet: -Conforme.
Carvajal: -En este momento me llamó Domínguez, el secretario de la Marina y me decía que fueran los tres Comandantes en Jefe a pedirle la rendición al Presidente.
Pinochet: -Tú sabes que este gallo es chueco. Es al revés la cosa. Si él quiere, va al Ministerio de Defensa a entregarse a los tres Comandantes en Jefe.
Carvajal: -Yo hablé personalmente con él. Le intimé a rendición a nombre de los Comandantes en Jefes y contestó con una serie de garabatos, no más.
Pinochet: -Quiere decir que a las 11 se van para arriba y van a ver qué va a pasar. (Pinochet estaba aludiendo al bombardeo de La Moneda que se llevaría a cabo si no había rendición en el Ministerio de Defensa).
¿Y MENDOZA?
El diálogo radiotelefónico continúa:
Carvajal: -Evacuando La Moneda es más fácil asaltarla.
Pinochet: -Una vez bombardeada la asaltamos con el Buin y con la Escuela de Infantería. Hay que decirle a Brady.
Carvajal: -Vamos a esperar que evacuen los edecanes y los Carabineros.
Pinochet: -Conforme.
En el siguiente llamado Pinochet se muestra preocupado por lo que estaba ocurriendo en Carabineros.
Pinochet: -Patricio, te pregunto, ¿Mendoza asumió el mando de Carabineros o todavía no?
Carvajal: -Mendoza asumió, pero no sé si está en la Dirección General de Carabineros.
Pinochet: -¿Está trabajando o no? Dime otra cosa Patricio, ¿el señor Yovane está también trabajando?
Carvajal: -Sí, está trabajando. Él está mandando a los carabineros que rodean La Moneda. Estamos en contacto con él.
Pinochet: -O sea, Carabineros se está portando en forma leal.
Carvajal: -Los carabineros que rodean son leales.
Pinochet: -¿A nosotros?
Carvajal: -Algunos se retiraron, pero todavía no sabemos adónde y si acaso se han entregado a Mendoza o si acaso huyeron no más.
Pinochet: -O sea, ¿está sola La Moneda? ¿No hay carabineros que todavía quedan adentro?
Carvajal: -Voy a verificar qué fuerzas hay tanto de Carabineros como de las Fuerzas Armadas alrededor de La Moneda y te informo.
Pinochet: -Correcto. Cuando se efectúe el bombardeo no puede haber nadie.
Carvajal: -Correcto. Yo voy a dar el visto bueno entonces antes que se efectúe el bombardeo.
(“Repentinamente se me ocurrió que Allende podía haber huido en alguna tanqueta de Carabineros. Pregunté si ello habría sido posible”... cuenta Pinochet en el “Día Decisivo”. Precisamente es su próxima inquietud transmitida a Carvajal).
Pinochet: -Yo tengo la impresión de que el señor de civil se arrancó en las tanquetas. Y Mendoza, ¿no tienen contacto con él?
Carvajal: -No, pero en las tanquetas no huyó. Las tanquetas se habían ido antes y yo posteriormente en persona hablé por teléfono con él.
Pinochet: -Conforme, conforme. Entonces hay que impedir la salida; si sale, hay que tomarlo preso.
Carvajal: -Y también hablé posteriormente con el Edecán Naval, quien me confirmó que Allende está en La Moneda.
Pinochet: -Entonces hay que estar listos para actuar sobre él. Más vale matar la perra y se acaba la leva.
Carvajal: -Exacto. Lo único que estamos esperando es que salgan los edecanes y los carabineros.
Por un rato se suspende el diálogo entre Pinochet y Carvajal. El general Leigh trata de comunicarse con el Comandante en Jefe. No lo logra. Se produce una curiosa búsqueda por los diferentes puestos. Una versión resumida de ella:
-Favor indicar, dónde se encuentra Augusto. Gustavo quiere hablar con él.
-Vamos a ver. 1, aquí 3...vamos al 5.
-Aquí, Puesto 5 a Puesto 3.
-¿Está mi general ahí?
-No aquí está el almirante Patricio Carvajal.
-¿Y ha visto a mi general Pinochet?
-En el Puesto 2, cambio.
-¿Mi general Pinochet está en el Puesto 2?
-Negativo, aquí se encuentra Gustavo, cambio.
-Puesto 3, el general Pinochet está en Puesto 1, cambio.
PROCLAMA DE LEIGH
Finalmente los enlaces dan con el general Pinochet y comunican que se encuentra en línea. Pero como no logran hacer contacto directo, el Puesto 3 pasa el mensaje de Leigh a Pinochet.
-Puesto 3 de puesto 2. Dos mensajes para el general Pinochet del general Leigh. Habla general Martin. Primero: estudiar posibilidad allanar estudios Radio Magallanes. Continúa transmitiendo.
Tras los correspondientes comprendidos y “relays”, viene el segundo mensaje de Leigh: “Existe necesita urgente de emitir proclama Junta Comandantes en Jefe”. Transmite los puntos que debe tener esa proclama: “Reiterar unidad absoluta FF.AA. y Carabineros. Estas lucharán hasta las últimas consecuencias con el fin de derrocar al gobierno marxista (...) Esto no es contra el pueblo, es para defender al pueblo democrático. La mayoría de los obreros y la población civil da su respaldo total a este movimiento militar (...) Debe instarse a la población civil a mantenerse en sus casas y lugares de trabajo, que no salgan a la calle”.
Interviene Pinochet: “Otra cosa, hay que recalcar que las FF.AA. no están contra el pueblo, sino que están contra la hambruna que estaba causando el gobierno marxista del señor Allende, contra las colas, contra el hambre, contra la pobreza, contra la miseria, contra el sectarismo...”.
-¿Esto es una sugerencia de mi general Pinochet o hay que agregarlo definitivamente?, pregunta el Puesto 3 de parte del general Leigh.
-La idea de él es que se agregue a esta proclama que está en elaboración, responde el Puesto 1.
Unos minutos después, el Puesto 3 informa al 5, donde está el Estado Mayor:
-Hay una broadcaster al lado de la Radio Agricultura, pirata, un poco más arriba, dando proclamas a la gente de la Unidad Popular.
Tras comunicar que aprueba su idea para la proclama, Leigh señala nuevamente a través de sus enlaces que quiere hablar con Pinochet. Entretanto, se reanuda el diálogo entre Pinochet y Carvajal. Pinochet pregunta a Carvajal si Allende “no ha reaccionado”.
Carvajal: -No, no ha reaccionado hasta el momento. Acabo de hablar con el Edecán Naval que viene llegando de allá. Me dice que han defendido La Moneda 40 a 50 carabineros que se están retirando y 50 hombres del GAP (...). Me dice el general Mendoza que él está esperando que se retiren antes de seguir bombardeando. El Edecán Naval me dice que el Presidente anda con un fusil ametralladora que tenía 30 tiros y que el último tiro se lo va a disparar en la cabeza. Ese es el ánimo en que estaba hace unos minutos atrás.
Pinochet: -Esas son... (ruidos) no más. Este huevón no se dispara ni en las... (parece decir “bastillas del morro”).
Carvajal: -El general Mendoza está en contacto con nosotros y está en contacto con el general Brady, así que toda la cosa está bien coordinada.
Pinochet: -Yo, 10 para la 11 voy a dar la orden de bombardeo. En consecuencia, a esa hora más o menos la actividad tiene que replegarse a dos cuadras de La Moneda... A las 11 en punto tiene que empezar el bombardeo. O sea, hay que meterse prácticamente en zanjones a donde sea porque se puede pasar la Aviación y tocarle a las tropas nuestras.
Carvajal: -Exacto, yo creo conveniente decirle a Leigh que en ningún caso inicie el bombardeo sin esperar saber cómo está la situación acá.
Pinochet: -...Las tropas nuestras pueden ponerse un pañuelo blanco arriba para mostrar que es la línea más adelantada, (...) para que los aviadores lo vean.
Carvajal: -Le voy a comunicar eso al general Brady.
Desde el Puesto 5 se informa que siguen “las radios clandestinas haciendo proclamas a los partidarios marxistas”. El Puesto 1 indica: “Mi general Pinochet ordena que esta radio debe ser apagada”. La preocupación por los medios de comunicación continúa.
Pinochet: -“Las radios tienen que transmitir nuestro programa, y tienen que transmitir en cadena lo que estamos lanzando al aire, que no estamos atacando al pueblo, estamos atacando a los marxistas que tenían dominado al pueblo y lo tenían hambreado...”.
Carvajal: -Correcto, se está enviado esta información que tú mandas. Ya se entregó a las radios.
Lejos del centro y del escenario de operaciones, el Comandante en Jefe requiere información sobre lo que está ocurriendo en torno a La Moneda. “¿Están llegando los tanques? ¿Llegó la Escuela de Infantería?”, pregunta a través de la radio a Patricio Carvajal. Este, desde el Ministerio de Defensa responde con voz pausada:
Carvajal: -La Escuela de Suboficiales con el comandante Canessa y la artillería del Tacna y los blindados. Los carabineros se retiraron de La Moneda, los vimos salir de La Moneda.
Pinochet: -¿Mendoza controla a los Carabineros?
Carvajal: -Correcto, Mendoza controla a los Carabineros. Me dijo que la Dirección General de carabineros, el edificio, lo tienen neutralizado. Lo van a dejar para el último. No ha habido ninguna reacción, no han disparado, nada desde el edificio.
Pinochet: -Conforme, otra cosa, Patricio. A las 11 en punto de la mañana hay que atacar La Moneda, porque ese gallo no se va a entregar.
Carvajal: -Se está atacando ya. Se está rodeando y atacando con bastante ímpetu. Así que yo creo que pronto van a poder tomarla.
A esa altura Carvajal insiste ante Pinochet en la posibilidad de que los Comandantes en Jefe concurran a La Moneda como había planteado Allende.
Pinochet: -No, que él concurra al Ministerio de Defensa.
Carvajal: -Que concurra al Ministerio de Defensa.
Pinochet: -¿El va a concurrir?
Carvajal: -No, se negó (...).
Pinochet: -La idea de él, es llevarnos para allá y meternos en un sótano... Así que no, por ningún motivo (ruidos). Que vaya al Ministerio de Defensa. Allá llegamos todos. Por ahora, ataque La Moneda. Fuerte.
Carvajal: -Sí, se está haciendo.
“RENDICION INCONDICIONAL”
Unos instantes después, Pinochet le dice a Carvajal que transmita “por última vez” a Allende la posibilidad de rendición: “Por última vez, entregue su renuncia 10 para las 11, y asegure su integridad física y nos ahorramos derramamientos de sangre. Si no, hasta las últimas consecuencias”. Luego, como confiesa en su libro, “me acordé del señor Altamirano”.
Pinochet: -Patricio, aquí te habla Augusto. Dime, el señor Altamirano y el señor este otro, Enríquez, el otro señor Palestro y todos estos gallos, ¿dónde están metidos? ¿Los han encontrado o están fondeados?
Carvajal: -No tengo informaciones de dónde se encuentran.
Pinochet: -Es conveniente darle la misión al servicio de inteligencia de las tres instituciones para que los ubiquen y tomen presos. Estos gallos deben estar fondeados, son verdaderas culebras.
Carvajal: -Conforme, conforme... El comandante Badiola está en contacto con La Moneda. Le va a transmitir este último ofrecimiento de rendición. Me acaban de informar que habría intención de parlamentar.
Pinochet: -(...ruidos en la grabación...) Tiene que ir al Ministerio él con una pequeña cantidad de gente...
Carvajal: -Ellos están ofreciendo parlamentar.
Pinochet: -Rendición incondicional, nada de parlamentar. Rendición incondicional.
Carvajal: -Muy bien, conforme. Rendición incondicional en que lo toma preso, ofreciéndole nada más que respetar la vida, digamos.
Pinochet: -La vida y su integridad física y en seguida se le va a despachar para otra parte.
Carvajal: -Conforme, o sea que se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país.
Pinochet: -Se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país... Y el avión se cae, viejo, cuando vaya volando.
(Risas)
Carvajal: -Conforme, conforme. Vamos a proponer que prospere el parlamento este.
GOLF Y EL ESTADO DE SITIO
Pinochet cuenta en su libro que instantes después de su último ofrecimiento de rendición se preocupó de dictar el texto del Estado de Sitio a su Jefe de Operaciones. Curiosamente en la grabación, la iniciativa de imponer ese estado represivo parece ser del Comandante en Jefe de la FACH, Gustavo Leigh, aunque la Ley Marcial sí corresponde a Pinochet.
Desde el Puesto 2, donde funcionaba Leigh, se escucha lo siguiente:
-Estado de Sitio, solicito Estado de Sitio y toque de queda a las 18.00 horas local. Firmado Golf al Comjef”.
Más adelante los enlaces identifican a “Golfí” como el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea y envían el mensaje a Pinochet y a Carvajal.
Pinochet: -Patricio (ruidos) muy conforme con toque de queda, conforme con el Estado de Sitio, pero hay que agregar algo. Se va a aplicar la Ley Marcial a toda persona que se le sorprenda con armas o explosivos, va a ser fusilado de inmediato, sin esperar juicios...
Carvajal: -Conforme. Ley Marcial, Estado de Sitio. Toque de queda. Y a todo el que se le sorprenda con arma o explosivos será ejecutado de inmediato.
Más adelante, Pinochet y Carvajal discuten el eventual bombardeo de Tomás Moro, la residencia de Allende.
Carvajal: -Los carabineros están desocupando Tomás Moro y entonces se va a atacar. Se está pidiendo a la Fuerza Aérea que bombardee.
Pinochet: -Me explico a ver si entendí bien: Carabineros va a evacuar Tomás Moro y la Fuerza Aérea lo va a bombardear.
Carvajal: -Correcto.
Pinochet: -¿A qué hora?
Carvajal: -En cuanto sea posible. Se están dando las órdenes.
Pinochet: -El primer objetivo es La Moneda, pues.
Carvajal: -Sí, pero no es conveniente actuar en La Moneda con la Fuerza Aérea, pero sí en Tomás Moro. En La Moneda estamos esperando la venida del general de Carabineros que va a venir a parlamentar acá.
Pinochet: -Conforme.
Carvajal: -Lo estoy esperando con el comandante Badiola y su hombre de enlace que está al teléfono.
Pinochet: -Ten cuidado con el señor Presidente que es muy re-chueco, no dice nunca la verdad, así es que hay que tener mucho cuidado con él.
Minutos más tarde, el general Gustavo Leigh intenta nuevamente en vano comunicarse con Pinochet en el Puesto 1. En cambio Leigh se contacta con el general Díaz Estrada en el Puesto 5 (Ministerio de Defensa) quien tiene una petición para él.
Díaz: -Mi general, se trata de aguantar un poco el ataque a La Moneda, porque se habló con el señor Tohá y van a mandar un parlamentario, por lo que hay que esperarse un poquito y yo lo llamo por este mismo medio una vez que tengamos clara la situación.
Leigh: -Esta es una maniobra dilatoria. (Ruidos en la grabación).
Leigh: -Deben salir las mujeres y algunos hombres que quieran abandonar La Moneda. Y si no, el entendido es el general Sepúlveda de Carabineros. SI no hay entendimiento con él procederíamos al ataque de inmediato. No más de 10 minutos.
“TODOS LOS JETONES ARRIBA DEL AVION”
Después de esta conversación, el Puesto 5 se comunica con el general Pinochet, y le transmite lo mismo que Díaz le dijo a Leigh.
Pinochet: -Están ganando tiempo. No acepten ningún parlamento. Parlamento es diálogo. Rendición incondicional. Si quieren vienen acompañados de Sepúlveda y se entregan. Si no, vamos a bombardear cuanto antes.
Carvajal: -Conforme. Le estamos dando 10 minutos de tiempo para que salgan de La Moneda. Yo estoy en conversaciones con José Tohá. Nos dice que están además allá Almeyda y Briones. Ya se le comunicó que en 10 minutos más se va a bombardear La Moneda. Así que tienen que rendirse incondicionalmente y si no sufrir las consecuencias.
Pinochet: -Todos los que me acaba de nombrar, todos arriba del avión y se van de inmediato. A las 12 están volando para otra parte.
Carvajal: -Conforme, así lo voy a transmitir.
Más adelante Pinochet insiste.
Pinochet: -No podemos aparecer con debilidad de carácter aceptando un plazo de parlamento a esta gente, porque no podemos nosotros aceptar plazos ni parlamentos que significan diálogo, significan debilidad. Todo ese montón de jetones que hay ahí, al señor Tohá, al otro señor Almeyda, todos estos mugrientos que estaban por arruinar el país deben pescarlos presos y el avión que tienes dispuesto tú, ¡arriba!, y sin ropa, con lo que tienen, para afuera.
Carvajal: -Me han dicho que espere un momento para convencer al Presidente.
Pinochet: -Negativo.
Posteriormente, Pinochet reitera su intención de sacar del país a Tohá, Almeyda, y “a todos estos campeones que están dando vueltas”, en un mensaje dirigido a Leigh.
Cuando sólo restaban 3 minutos para la hora inicial del bombardeo -las 11 AM- , se le comunica al general Leigh desde el Ministerio de Defensa: “Mi general, en estos momentos sale del Ministerio un jeep a La Moneda a retirar seis mujeres (...) tres minutos para comenzar el ataque”. Responde categóricamente Leigh: - “Déjense, déjense de labores dilatorias y de mujeres y de jeep. Yo voy a atacar de inmediato. Cambio y terminado”.
“Sí mi general”, contesta el Puesto 5.
Segundos más tarde, a través del Puesto 3, Leigh comunica a Pinochet que atacará de inmediato La Moneda y Tomás Moro “con cuatro aviones de combate”.
Después de una pausa, se escucha la voz de Pinochet (seguramente informado por el Puesto 5): “Que esperen un momento los aviones de La Moneda, porque van a salir las mujeres”.
FUEGO SOBRE LA MONEDA
Un rato después, el general Díaz desde el Ministerio de Defensa le comunica a Pinochet que las mujeres salieron y que “La Moneda está libre para atacar”. Sin embargo, otro tipo de problemas haría demorar todavía el bombardeo. Usando el Puesto 3, Leigh le comunica a Pinochet: “Ataque a La Moneda y Tomás Moro tiene un pequeño retraso, y en 15 minutos más se hace efectivo”.
Pinochet indaga en los motivos del retraso. Responde el Puesto de Mando de Leigh: “Comuníquele a mi general Pinochet que los aviones vienen de Concepción y tuvieron problemas de carga de combustible”.
Continúan las complicaciones con los aviones Hawker Hunter. Leigh le pide al general Díaz Estrada que le informe si despegaron de Concepción. Pinochet, molesto, le señala a Díaz: “Se han retrasado 10 minutos ustedes”. Entretanto, la artillería pesada -tanques, cañones sin retroceso- abre fuego sobre el Palacio Presidencial.
Llama Leigh al Puesto 5 y anuncia: “Los Hawker Hunter deben estar sobre La Moneda un cuarto para las 12, o sea aproximadamente en siete minutos más”.
Pero sobreviene otro contratiempo y el ataque se pospone una vez más. Ahora Pinochet le comunica a Leigh que se está haciendo fuego contra las unidades que rodean La Moneda desde el Ministerio de Obras Públicas y el Banco del Estado.
El Puesto 3 se comunica con Leigh: “Mi General Pinochet va a enviar fuerzas de paracaidistas y fuerzas especiales, pero sería indispensable que usted pudiera mandar aviones para que hagan fuego de ametralladoras sobre los edificios”.
Leigh contesta que lo hará “en cuanto sea posible”.
No hay registro de comunicación durante el bombardeo a La Moneda. Sin embargo, otro documento, el recién publicado libro “Un cuarto de siglo con Allende”, escrito por Osvaldo Puccio -secretario privado del ex Presidente-, revela, desde el punto de vista de las víctimas, lo que fue la consumación de las decisiones tomadas en los Puestos de Mando.
“El bombardeo fue intenso. La primera bomba cayó encima del techo del patio cerrado de la Presidencia, que era de vidrio y se derrumbó violentamente, produciendo un ruido increíble. El segundo y tercer rocket cayeron, al parecer, en la Secretaría General de Gobierno y en la Presidencia de la República. En el lugar en que estábamos nosotros no dio ningún rocket directamente, el más cercano cayó a unos 25 metros, destrozando el Salón Rojo y el Salón Toesca”.
Terminado el bombardeo, el Puesto 5, desde el Ministerio de Defensa informa a Pinochet: “Mi general, La Moneda está totalmente rodeada, no hay posibilidad de que salga nadie”.
Pinochet: -¿El Presidente Allende está metido ahí? ¿Seguro que está el señor Allende ahí?
Puesto 5: -Creo que el Presidente está en La Moneda o lo que queda de él.
Pinochet: -Conforme.
Inmediatamente después, el Puesto 2, donde está la Comandancia en Jefe de la FACH se comunica con el general Nicanor Díaz en el Ministerio de Defensa y le informa: “misión en Tomás Moro terminada, misión en La Moneda está terminada”.
“FUERA DEL PAIS”
Pinochet entra en contacto nuevamente con Carvajal.
Pinochet: -Mira Patricio, lo siguiente: hay que lanzar un Bando diciendo que no existe el Gobierno. El Gobierno es Gobierno Militar. En consecuencia, la gente tiene que atenerse a lo que diga el Gobierno Militar (...) Segunda cosa: van a mandar un bando que te voy a hacer llegar allá para que se lo tires a los extranjeros que están en situación ilegal, o bien legal pero que tienen que presentarse en las comisarías... A la prensa, no. Oye, aló, aló, ninguna circulación de prensa por el momento, viejo. Terminado.
Llama de vuelta Carvajal a Pinochet con nuevas informaciones.
Carvajal: -De La Moneda me han llamado por teléfono el ex ministro Flores (Fernando Flores, ministro de Hacienda) y el secretario de Allende (Osvaldo Puccio). Manifestaron su intención de salir por la puerta de Morandé 80 para reunirse y se les ha indicado que deben venir enarbolando un trapo blanco para cortar el fuego. Esto se le ha comunicado al general Brady y al general Arellano. La idea no es parlamentar, sino tomarlos presos inmediatamente.
Pinochet: -Conforme, Patricio, hay que tener el avión listo en Cerrillos. La gente llega y ninguna cosa, lo toman, arriba del avión y parte. Con gran cantidad de escoltas.
Carvajal: -... La idea sería dejarlos presos no más por el momento, después se verá... Pero por el momento la idea es tomarlos presos.
Pinochet: -Bueno, pero si los tenemos les damos tiempo. Creo que hay que consultarlo con Leigh. La opinión mía es que estos caballeros se toman y se mandan por avión a cualquier parte, e incluso, por el camino los van tirando abajo.
Carvajal: -(risas)... Bien, lo vamos a consultar con Leigh.
Pinochet: -Lo que conviene es que se vayan, porque si no vamos a tener problemas después.
Carvajal: -Gustavo, aquí Patricio.
Leigh: -Aquí Gustavo para Patricio.
Carvajal: -Augusto me dijo que a la gente que estaba procurando rendirse, Flores y el secretario Puccio, secretario de Allende, hay que prepararle un avión para que salgan del país. Me pidió que te consultara a ti. La opinión aquí es no sacarlos del país, sino tomarlos presos y después se decidirá.
Leigh: -Patricio, yo soy de opinión de sacarlo del país. Yo prefiero sacarlo del país cuanto antes a objeto de evitar problemas que puedan derivarse posteriormente. Yo tengo un DC-6 en Cerrillos, grupo 10, a las órdenes de él, siempre que no me salga del continente americano, o a lo sumo podría llegar hasta México. Yo creo que lo mejor es mandarlo cambiar fuera del país, salvo que ustedes estimen lo contrario. Yo me someto a la opinión de la mayoría.
Carvajal: -Augusto es de la misma opinión, de sacarlos del país. Entiendo que esto sería extensivo a la gente que está con él, vale decir a Flores, a Puccio, y a algunos otros que lo puedan acompañar.
Leigh: -Yo soy de opinión de que Puccio, muy bien, y otros ministros, muy bien. Pero, el señor Fernando Flores, Vuskovic, Altamirano, todos esos carajos como (Jaime) Faivovich, esos no suben al avión.
Carvajal: -Conforme. Entonces, los tomaríamos presos y ahí determinaríamos qué hacer.
Leigh: -Eso es correcto.
Pinochet: -Aló, Patricio, ¿qué es lo que dice Leigh?
Carvajal: -Leigh dijo que él concuerda con tu opinión de sacar a Allende, a su secretario y a algunos otros, pero en ningún caso que salgan ni Flores, ni Vuskovic, ni Altamirano.
Pinochet: -Yo creo que Flores... dejémoslo aquí adentro para juzgarlo. Altamirano, para juzgarlo. Vuskovic, también, porque ése es un carajo que cagó al país. El señor (...) y el señor Puccio, ¿vienen con algún mensaje? ¿Se rindió Allende? ¿Cómo es la cosa? Aló, Patricio, ¿se rindió ya?
Carvajal: -El secretario Puccio dice que él va a salir con Flores y otra persona con una carta de Allende; entonces, general, no hay otra, que se rindan incondicionalmente. Se les va a tomar presos entonces.
Pinochet: -Conforme, pero ten cuidado con las famosas cartas del señor Allende, porque este gallo está jugando; juega y sigue muñequeando.
Carvajal: -Se le deja preso.
Pinochet: -Está ganando tiempo. Guárdate la carta, y tíralo al tiro al avión.
Carvajal: -Conforme.
Pinochet: -Cuando vaya volando, leemos la carta.
Carvajal: -(risas) Conforme.
Pinochet: -El señor Allende está ganando tiempo, porque están armando algunas pobladas y los ha visto el helicóptero. Por esa razón está ganando tiempo.
Carvajal: -Conforme. Mientras tanto que sigan disparando. Hasta que no salgan con bandera blanca se les va a seguir disparando.
Pinochet: -Denle... (puede ser “barraca o “guaraca) hasta el final.
Carvajal: -Conforme. Ya las tropas están por tomarse La Moneda. Así que en todo caso van a ser tomados presos dentro de poco.
“DE LA MONEDA AL AVION”
La Comandancia en Jefe de la Fuerza Aérea llama a Pinochet para sugerir “establecer un centro para detenidos durante el toque de queda en el Estadio Chile y en el Estadio Nataniel”. Mientras tanto, los enviados de Allende llegan a entrevistarse con Carvajal al Ministerio de Defensa.
Carvajal: - Augusto, aquí están actualmente Flores con Puccio y con Barnabás Vergara (Daniel Vergara, subsecretario del Interior). El secretario del Presidente trae tres condiciones de Allende, que yo le dije que eran inaceptables ya. Pero lo que aquí todos los auditores y todos los asesores han recomendado mucho, es que sería conveniente pensar más antes de darle la oportunidad a Allende para que salga del país. Porque se dice, se teme, de que este hombre se va a pasear por todos los países socialistas desprestigiándonos a nosotros. Así que sería más conveniente dejarlo aquí.
Pinochet: -Ya nos ha desprestigiado una brutalidad este campeón, qué nos va a seguir desprestigiando. Sigue no más. Son socialistas, en otras partes no lo van a recibir.
Carvajal: -Son las peticiones...
Pinochet: -Patricio, ¿me oyes? No se les puede aceptar ninguna cosa. Hay que tirarlo para afuera no más. Es más problemático tenerlo acá adentro.
Carvajal: -Entonces vamos a proceder a detenerlo, con la condición de que se le respetaría la vida y se les dejaría salir en el avión a él y a su familia.
Pinochet: - Conforme, conforme, eso es lo que quiero.
Carvajal: -¿Lo puede acompañar el señor Puccio?
Pinochet: - Conforme. Oye, ¿y los otros dos señores que están ahí? ¿Cuáles son? ¿Barnabás, Flores y otro más?
Carvajal: -Barnabás y Flores están aquí.
Pinochet: -A esos dos, déjalos presos.
Más adelante, Pinochet insiste en sacar a Allende fuera del país.
Pinochet: -Patricio, mira, mientras más luego mejor, que se vaya el Presidente con todos los gallos que quieran acompañarlo a él.
Carvajal: -En estos momentos me avisaron por teléfono de La Moneda que cesaron el fuego, porque se rinden sin condiciones.
Pinochet: -Conforme. De La Moneda al avión.
Carvajal: -Ha ido una patrulla militar a detener a la gente que se rinde.
Pinochet: - de La Moneda al avión.
Carvajal: -Conforme, pero el avión sería para él y familia exclusivamente y nadie más.
Pinochet: - Conforme, nadie más. Ningún GAP, no vayan a meter un GAP ahí. Hay que agarrarlos a todos.
Carvajal: -Conforme.
Pinochet: - Que lo lleven escoltadito, porque lo pueden quitar. Minutos más tarde, el almirante Carvajal se comunica con Leigh, también para discutir la eventual salida de Allende.
Carvajal: -Gustavo, es Patricio. Aquí el Comando de Guarnición estima que sería conveniente antes de que se vaya Allende exigirle que firme su renuncia. Yo estoy de acuerdo con esa idea. Entretanto están saliendo en este momento por Morandé 80 algunas personas. Suponemos que está Allende entre ellos. Así que por el momento los vamos a detener a todos. Y se redactaría la renuncia correspondiente. Solicito conformidad.
Leigh: -Conforme. Si voluntariamente lo hace, se allana. Para mí, ése es un detalle. Los peruanos cuando salió Belaúnde no lo consideraron para nada. Si él lo firma, conforme. Pero si se niega a firmarla, ¿ustedes qué van a hacer? Lo importante es que salga del país, a mi juicio.
Carvajal: -Conforme. Vamos a procurar que firme la renuncia. Si no, posteriormente se enviaría a Cerrillos para que salga en el avión.
Leigh: -Conforme, Patricio.
Carvajal: -Yo creo que la salida del avión no va a poder ser tan inmediatamente, si se le está dando la oportunidad que viaje con su familia. Porque en llegar Allende, y juntarse con su familia, me parece que va a pasar por lo menos una hora.
Leigh: -Conforme. Yo encuentro que hay que poner horas tope, horas plazo, no nos vaya a llegar la noche y tengamos dificultades. Yo le puedo poner un helicóptero de inmediato en la Escuela Militar para que embarque toda su gente y la lleve al aeropuerto. Pero no nos fijemos mucho, si por último nos llega la hora de la oscuridad, Allende sube solo y se queda la familia en Chile.
Carvajal: -Yo creo que sería conveniente disponerlo de todos modos, porque si no, se va a demorar mucho. ¿Qué hora límite le podríamos fijar?
Leigh: -Yo estimo, Patricio, que hora tope para despegar con él son las 4 de la tarde y ni un minuto más.
Carvajal: -Perfectamente. Así lo vamos a hacer.
El almirante Carvajal informa posteriormente al general Pinochet que las personas que estaban en La Moneda la empiezan a abandonar en calidad de detenidos.
Pinochet: -Yo creo que tenemos que juntarnos los tres Comandantes en Jefe y el Director General de Carabineros y hacer una declaración conjunta. Pero en este caso, con Allende afuera.
Carvajal: -El se va. Estamos preparando la información para darla, tanto por telecomunicaciones militares, como por una información radial, expresando que se ha rendido Allende...
Pinochet: -Y solicitando salir del país.
Pinochet y Carvajal acuerdan citar a una reunión de los Comandantes en Jefe para “tipo 5 ó 6” de la tarde en Peñalolén. Pinochet invita a Carvajal a asistir, y le encomienda avisar a los demás participantes. Antes de empezar a avisar de la reunión a los demás Puestos de Mando, Carvajal recibe una llamada de Leigh.
Leigh: -Deseo saber cómo va la gestión para embarcarlo en la Escuela Militar.
Carvajal: -Ha salido de La Moneda una cantidad de gente, pero todavía no me han confirmado si entre ellos está Allende. Parece que no. Actualmente se está disparando intensamente, porque se está reduciendo a francotiradores que hay sobre todo en el Ministerio de Obras Públicas. Así es que están actuando los helicópteros y la Infantería... En este momento se acaba de producir un cese del fuego. Espero que ahora se pueda producir la salida de Allende.
Leigh: -Van dos helicópteros más a batir estos edificios. Yo voy a mandar de todas maneras el helicóptero presidencial de inmediato a la Escuela Militar. Me interesa que tú le avises a la Escuela Militar que va a llegar el helicóptero y va a esperar allí hasta las 4, hora en que el Presidente debe tomarlo. Si no llega a las 4, yo ese helicóptero lo retiro y el Presidente queda preso esta noche.
“ALLENDE IS DEAD NOW”
Se produce una larga pausa en la transmisión. Por primera vez, Carvajal se comunica simultáneamente con Leigh y Pinochet.
Carvajal: -Gustavo y Augusto, de Patricio. Hay una información del personal de la Escuela de Infantería que está dentro de La Moneda. Por la posibilidad de interferencias, la voy a transmitir en inglés: THEY SAY THAT ALLENDE COMMITTED SUICIDE AND IS DEAD NOW. Díganme si entienden.
Pinochet: -Entendido.
Leigh: -Entendido perfectamente.
Carvajal: -Augusto, respecto al avión para la familia, no tendría urgencia entonces esa medida. Entiendo que no tendría urgencia sacar a la familia inmediatamente.
Pinochet: -Que lo metan en un cajón y lo embarquen en un avión, viejo, junto con la familia. Que el entierro lo hagan en otra parte, en Cuba. Si no, va a haber más pelota p`al entierro. Si ¡éste hasta para morir tuvo problemas!
Carvajal: -Conforme. La información está, se va a mantener reservada.
Pinochet: -Patricio, el avión con el cajón y se manda a enterrar a Cuba (...). Es conveniente que consideremos que puede tener dos caminos: que lo enterremos aquí en forma discreta o lo llevemos a enterrar a Cuba o a otra parte. Quiero respuesta inmediata.
La respuesta no es perceptible en la grabación. Momentos después desde Peñalolén, donde está Pinochet y su Estado Mayor, un alto oficial se comunica con el Ministerio de Defensa para ordenar una serie de diligencias.
Voz Puesto 1: -Por cada miembro de las Fuerzas Armadas que sea víctima de atentados a cualquier hora en cualquier lugar, se fusilará a cinco de los prisioneros marxistas que se encuentran prisioneros... que se prepare un boletín, conteniendo estas ideas.
Carvajal: -Perfectamente claro.
Voz Puesto 1: -Dice el Comandante en Jefe lo siguiente: es indispensable que a la brevedad posible los médicos jefes del Servicio de Sanidad del Ejército, de la Armada y de la FACH y el Jefe del Servicio Médico de Carabineros, más el médico legista de Santiago, certifiquen la causa de la muerte del señor Allende, con el objeto de evitar que más adelante se nos pueda imputar por los políticos a las Fuerzas Armadas el haber sido los que provocaron su fallecimiento. Esto interesa que sea a la brevedad y que usted se lo comunique a las respectivas instituciones.
Más adelante, se solicitan dos acciones concretas que tienen relación con la prensa. La primera tiene apariencia de Bando.
Voz Puesto 1: -No se acepta publicación de prensa de ninguna especie y la que llegara a salir, además de ser requisada, motivará la destrucción de las instalaciones en las que fue editada (...) El Comandante en Jefe necesita tomar presos a directiva que trabaja en “Punto Final”... el personal que trabaja en “Punto Final”. Todo el mundo ahí debe ser detenido.
“TERMINADO”
La forma en que se comunicará la muerte del Presidente Allende a la población suscita atención especial por parte de los Altos Mandos. Un ejemplo ilustrativo lo da un oficial que acompaña al general Pinochet en el Puesto 1, quien comunica al almirante Carvajal los elementos que deben estar presentes en una declaración pública.
Voz Puesto 1: -Estimamos que es necesario ser muy cuidadosos en puntualizar bien los hechos, porque hay dos aspectos sucesivos, que si no se explican bien podrían aparecer contradictorios. Uno es que depuso su actitud y aceptó entregarse, rendirse. Y posteriormente, el hecho de que se le encuentra suicidado. También en esto tendría injerencia el informe de los médicos.
Estimamos que toda esta materia tiene que ser muy cuidadosamente expuesta, de manera de que no llegue en forma muy vaga u oscura, y refleje exactamente la realidad, para evitar que después nos hagan cargos y se pueda pretender que nosotros hemos intervenido en esta decisión final.
Carvajal: -Conforme, comprendido. Vamos a preparar un borrador de la declaración correspondiente.
Voz Puesto 1: -Perfectamente, también esta declaración tendría que llevar una declaración general de los hechos. Por ejemplo, la acción de los extremistas que dilató con el fuego de los edificios vecinos el desenlace final, y que incluso impidió la rendición o la dilató; la gran presencia de extranjeros que se ha detectado; enseguida, algunos antecedentes sobre los hechos de extremistas que aún quedan y el estado general de tranquilidad del país que es total.
Entonces, creemos que estas ideas debieran dar una noción general de la situación en el comunicado.
Carvajal: -Vamos a redactar un borrador.
El último diálogo perceptible entre Pinochet y Carvajal registrado en la grabación, tiene que ver con los detenidos en La Moneda.
Pinochet: -¿Tú tienes algunas informaciones que darme?
Carvajal: -Sí, te voy a dar una información. Voy a traer la lista de los detenidos. Un momento. Principales en La Moneda son los siguientes: José y Jaime Tohá, Aníbal Palma, Flores, Daniel Vergara, Puccio e hijo, un tal Hurtado que era del Ministerio del Interior, 50 miembros, aproximadamente 50 miembros del GAP. Se encontró en La Moneda un gran arsenal de toda clase de armas y explosivos y máscaras antigases, etcétera. Al entrar a La Moneda, un teniente del Ejército fue herido por uno de los GAP. Se les contestó el fuego y dos GAP resultaron heridos graves y fueron conducidos al hospital.
Pinochet: -Te sigo escuchando.
Carvajal: -Además de esos detenidos, hay dos muertos. El que te informé anteriormente y el periodista Augusto Olivares. Esa sería toda la información que tengo.
Pinochet: -Gracias, gracias. Nos encontramos en el lugar que acordamos.
Carvajal: -Conforme. Terminado entonces.

 

 

 


 



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